Es una propuesta centrada en el diálogo visual entre artistas, donde la obra surge del intercambio y no de una producción individual aislada. Cada participante establece vínculos con otros, generando secuencias de imágenes que funcionan como respuestas entre sí.
El proceso consiste en un ida y vuelta de fotografías que pueden relacionarse por afinidad o contraste, construyendo una narrativa compartida con inicio, desarrollo y cierre. A partir de estos intercambios, cada artista selecciona uno de los diálogos para presentar como obra final.
El resultado es una secuencia ordenada de imágenes que respeta la lógica del intercambio, acompañada por un título y un breve texto que contextualiza la relación entre ambas miradas.
El diálogo generado con Jonathan no se logró terminar y sentí que era el reflejo de lo que ocurre hoy día en las comunicaciones, que el díalogo queda truncado.
En esta conversación con Rodo, me di cuenta de que nuestros intercambios decían más de la persona que el mensaje mismo. Parecía ser la misma persona hablando consigo misma, como un monólogo que no va a ningún lado. Por eso pensé en el apenas sensato fluir de las ideas y puse una interacción entre pensamientos típicos míos que rondan distintos temas, canciones y episodios de mi vida. Esta conversación resultó ser una mirada egocéntrica e introspectiva.
Título de la obra:Cuerpo Innombrable: Un Diálogo de Sombras y Etiquetas Artistas: Marco Caridad & Erlen Zerpa
Statement:
Este diálogo fotográfico es un acto de democracia y de apertura, donde lo erótico se vuelve político y el cuerpo innombrable se construye entre sombras y etiquetas. La secuencia de imágenes propone un intercambio que abre nuevos ángulos comunicacionales y poéticos, en tensión entre deseo, mirada y resistencia.
Cada imagen, un eco del alma errante. Un mapa de viajes hacia paisajes lejanos y abismos internos. Aquí se revela el instante fugaz del encuentro, la geometría de un amor que fue refugio y la herida silenciosa del desencuentro.
Es un diario visual del sueño que habitamos: donde cada rostro es un destino y cada ausencia, un camino de regreso a uno mismo.
En el silencio, donde lo profano cede. Un juramento de luz teje su invisible atadura. Dos seres extraños se encuentran, cruzan sus miradas en silencio en la solemnidad de un voto primordial el reloj se detiene la ciudad se detiene un pacto que revuelve sus intestinos escarban en su pecho vacío en búsqueda del fuego esencial dos almas profanas que son capaces de lamer sus heridas más allá una promesa luminosa de unión.