Este ejercicio creativo propone el reto a los artistas del Círculo de acercarse a una corporalidad masculina que represente una estética distinta a la que comúnmente trabaja. Exige abandonar la zona de confort y lo conocido, para adentrarse en la exploración de otras posibilidades estéticas y discursivas a partir de las cuales se pueda expresar el mensaje que el artista quiere transmitir por medio de la reflexión a la que haya llegado con exploración.
Desde que comencé a fotografiar he hecho siempre diferentes cuerpos y esto es lo que me atrae de hacer fotografía de desnudo, que me permite mostrar que es posible admirar la belleza del cuerpo sin ningún tipo de prejuicio y pudiendo demostrar que cualquiera puede posar frente a la cámara mientras se lo permita.
EL LÍMITE
Conozco mis limitaciones.
Ya sé que hasta la punta del dedo puedo llegar.
Mi rodilla no puede doblarse para el otro lado.
El pelo me crece hasta esa línea.
La pancita se quedará hasta que muera.
La erección no la voy a mantener durante todo el acto sexual.
Siempre alguna uña queda destruida y adolorida cuando ando ansioso.
Mi pie derecho tiene un dolor que viene y va, nunca sé cuándo.
Mi piel no se puede abrir para que veas que me duele la operación de mi perra.
No te puedo llevar desde mi córnea hasta esa vez que vi El lago de los cisnes.
Solo te puedo relatar sobre aquellas veces que me dijeron «te amo».
Mi aliento es el límite.
Te puedo respirar en la oreja y decirte que te extrañé.
Te puedo avisar que no cruces que ahí viene un auto.
Te puedo enseñar a decir «Hello».
Te puedo estornudar cerca y darte CoViD.
Te puedo besar con mucha lengua y que sepas que me calentás.
Entonces tu entendimiento es el límite.
Mi danza es el límite.
Mirame y decime si bailo lindo.
Contame cuántas vueltas pensás que hice.
Nunca son más de dos.
Los battements mejoran con la humedad, pero siempre duelen.
No sé equilibrar rápidamente en los passé rélevé.
Aunque labure el souplesse derrière, siempre duele.
Los arados me calman el universo.
Sé saltar muy alto.
Puedo narrar historias bailando.
Te puedo hacer sentir cosas bailando.
Me lo dijeron muchas veces.
También puedo ser un coso inerte bailando.
Me lo dijeron muchas veces.
Quizás no entendés qué quise comunicar con los movimientos,
en general, yo tampoco sé,
pero ambes sentimos algo, tampoco sabemos qué.
Entonces pudimos mover, entonces bailaste conmigo.
Tu cuerpo sintió lo que yo sentí cuando bailaba, o algo parecido.
No importa que membrana nos separe, fuimos una cosa que fluyo entre esos cuerpos.
Entonces nuestra danza es el límite.
Entonces tu cuerpo es el límite.
Mi consciencia es el límite.
Lo que percibo con mis sentidos es hasta donde llego.
Mi sistema nervioso periférico registra el entorno y reacciona a él.
Mi sistema nervioso central almacena y analiza la información.
Es todo estímulo y procesamiento todo el tiempo.
Lo que percibo es el límite.
Pero también sueño despierto, me invento historias posibles en escenarios posibles.
Hablo con el subjuntivo, hipotetizo, hago estadísticas.
Ame, ames, ame, amemos, amen.
Sueño, me revelo cosas, pienso cosas, quiero que hayan universos paralelos.
Todo sucediendo al mismo tiempo, todo es posible, todo importa.
Soy este y esa y aquello y lo otro.
Soy vos y sos yo. Somos nosotros. Soy nosotros. Sos nosotros. Somos yo, somos vos.
Somos LCL. Somos la misma sangre en envases diferentes.
Somos clones fallidos de una primer célula.
Somos consciencias en vasijas de piel, carne y hueso.
Puede que la realidad que creemos que es realidad, no sea realidad.
Puede que todo sea una simulación y seamos cerebros flotando en algún líquido,
en algún laboratorio blanco y gris en algún hiper subsuelo.
Puede que sea esa la realidad, puede que esa sea otra simulación también.
I need my token.
Puede que nos muramos mañana, en 20 años o en 3… 2… 1…
Por si las moscas, te quiero.
Si entendés este viaje, la consciencia no es un límite.
Uno puede sentir y pensar desde la consciencia, es lo que maneja el cuerpo entero.
Eso proviene de los impulsos eléctricos que viajan entre las neuronas.
Axones activando dendritas, somas reaccionando y enviando señales.
Y todo puede provenir de un estímulo propio o externo, de tu cuerpo y del mío, de nuestro cuerpo.
Entonces no hay límite.
Y si no hay límite, vos podrías estar escribiendo esto ahora.
Y yo podría estar tomando mate.
O podríamos ser la misma persona escribiendo esto, tomando mate.
Estamos bailando?
Estamos estudiando?
Estamos viajando?
Cuál es el límite?
Si te puedo tocar de cerca y de lejos, con o sin mis manos, asincrónicamente,
entonces no hay límite.
Ni el tiempo ni el espacio son límites.
Somos parte de la media o outliers de un mismo gráfico, de un mismo universo.
Pero no somos esos datos aislados. Somos ese gráfico en ese universo.
El gráfico es el límite?
El universo es el límite.
Todos los cuerpos el cuerpo.
Hablar de cuerpos diversos no es mostrar sólo aquellas fisonomías que no entran dentro del catálogo que hoy parece establecer el canon hegemónico. Para presentarlos hay que mostrarlos a todos ellos en su diversidad: la de sus contexturas físicas, sus tonalidades de piel, la de sus rasgos particulares y, sobretodo, la de sus propias peculiaridades.
Diversos son todos los cuerpos.
El reto planeado en principio proponía la necesidad de visibilizar la diversidad corporal masculina, trabajando que he venido realizando prácticamente desde mis inicios en la fotografía. Sin embargo, en esta oportunidad me aproximo a los cuerpos masculinos musculosos que representan la belleza canónica vinculándolos al crossdressing para dotarlos de esa cualidad femenina que contradice el mensaje de la hipermasculindad y fuerza física que que estamos acostumbrados a relacionar con este tipo de corporalidades. De esta forma me acerco al concepto del Yin y Yang que plantea el equilibrio de los opuestos.
En esta ocasión mi obra está inspirada en las Muxes y en la obra de Olga Costa «Vendedora de Frutas». MUXE es un término en Zapoteca, desde la época prehispánica, para nombrar un tercer género; a los hombres que asumen roles femeninos en su comunidad. En muchos casos recae el rol de cuidar a los padres ya en la vejez. Aunque a las Muxes se les considera Transexuales, travestis u homosexuales, una muxe no se clasifica más como hombre ni como mujer sino simplemente como alguien diferente, más como un género social que uno sexual. Por esto mismo el cuerpo diverso que busco representar está más allá de la normatividad de masculinidad que vemos a diario.
En este reto tome distintos tipos de cuerpos, tratando de alejarme del típico cuerpo perfecto, definido al que nos han acostumbrado a ver. Y le di un toque de humor bordando a cada uno un pokemon. Haciendo referencia a que todos somos distintos y es válido.
Es oportunidad para que se conozca el trabajo de artistas que no trabajamos con cuerpos diversos, no importando tamaño, raza, color, etc…