Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit. Ut elit tellus, luctus nec ullamcorper mattis, pulvinar dapibus leo.
Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit. Ut elit tellus, luctus nec ullamcorper mattis, pulvinar dapibus leo.
La desnudez del alma es un estado que muchas veces evitamos pues la vulnerabilidad de estar expuestos es mucho más intimidante que solo el hecho de estar sin ropas.
En esta composición surrealista, el espectador se adentra en un laberinto de contradicciones donde la censura sistematizada y la doble moral emergen como protagonistas silenciosos. La imagen en la mano, una impresión seleccionada del reto (surrealismo), captura un instante en el que la desnudez y la sexualidad se convierten en el lienzo de interpretaciones divergentes. Mi cuerpo se despoja de sus vestimentas para simbolizar la libertad individual en un mundo que ansía encerrar.
La obra invita a reflexionar sobre cómo las normas sociales moldean nuestra percepción del cuerpo y del deseo. A través de la interacción entre lo expuesto y lo oculto, se desdibuja la línea entre la liberación y el juicio. En este juego de luces y sombras, cada ser humano retiene su control, una esencia inquebrantable frente a las miradas ajenas que buscan encasillar.
La dualidad se manifiesta no solo en la representación estética sino también en el diálogo interno que cada espectador establece con la obra. Lo que para algunos puede significar tabú, para otros es una celebración de la autenticidad. Así, se convierte en un espejo donde la sociedad confronta sus propios prejuicios, alimentando un constante vaivén entre la aceptación y la censura.
Cuenta la leyenda que Terseo asesinó al minotauro dentro del laberinto de Creta. Se introdujo al laberinto, se encontró con el minotauro. Lo embriago , luchó con él y lo derrotó, luego salió del laberinto siguiendo el hilo que Ariadna le había entregado.
Este autorretrato se disuelve como lo hace mi presencia en las redes: cada vez más borroso, más censurable. Pero cuanto más intentan callarme, más aparezco. Porque censurar no borra, apenas desenfoca lo que incomoda.
Esta obra realizada con lápiz soft, acuarelable, acuarela y grafito presenta el proceso de transformación de mi ser en una bruja andrógina rodeada de hombres seguidores que me siguen ciegamente. Ellos son iniciados en saberes esotéricos y sexuales.
Fobia a las alturas
… y entonces en ese momento me desperté.
Fear of heights
… and then at that moment I woke up.
Aunque a simple vista podría considerarse censurable presentar una imagen desnuda de mí mismo, la verdad es que nunca he percibido mi propio cuerpo de una manera llamativamente sexual. Tampoco he sentido la necesidad de mostrarme así, como si fuera un gesto de sinceridad o autoafirmación.
Mi mirada —y también mi trabajo— siempre han sido más bien la de un espectador, casi como un observador voyerista, alguien que contempla desde la distancia. Aquellos que me conocen suelen asociarme con el mundo de la moda, el retrato publicitario, y con una imagen personal seria, conservadora, equilibrada en acciones y actitudes.
Mi educación y entorno religioso reforzaron esa contención, limitando durante mucho tiempo la expresión libre de mis intereses más mundanos.
Sin embargo, existe en mí otra faceta, menos visible, donde me permito adentrarme en el terreno del desnudo y los fetiches sexuales. Una parte de mí que disfruta explorando en los otros —y también en mí mismo— esos espacios de fantasía erótica y desinhibición, en los que el cuerpo y el deseo adquieren otra dimensión, lejos de los preceptos de control o censura.
Decidí hacer algo en relación a un anime y juego de cartas: Yu-gi-oh.
Son cartas de juego que indican nombres de criaturas y sus ataques y defensas para poder usarlas durante una batalla. Hay un personaje/carta que se llama Exodia en el anime, para poder formarlo hay que conseguir las cartas que componen su cuerpo. Todas son buenas cartas por separado, pero el poder se potencia si se crea al cuerpo entero de Exodia. De ahí el nombre de la obra: Exodia.
«Contenido Altamente Educativo [CENSURADO]”
Año: 2025
Técnica: Videoarte mixto (AI, video performance, edición digital)
Duración: 1 minuto
«Contenido Altamente Educativo [CENSURADO]” nace de mi frustración con la censura arbitraria en el arte y la educación. Este videoarte de un minuto yuxtapone una versión digital del David de Miguel Ángel, mi propio cuerpo en movimiento y paisajes de Puerto Rico.
El título irónico cuestiona quién decide qué es «educativo» o «apropiado». ¿Por qué se censura una estatua renacentista en un libro, pero se permiten otras formas de contenido? Con esta pieza, busco provocar una reflexión sobre nuestras contradicciones sociales.
Combino elementos clásicos y contemporáneos para desafiar las etiquetas que limitan nuestra expresión artística. La inclusión de imágenes de Puerto Rico añade un contexto cultural que me es personal y relevante.
Mi intención es crear un diálogo sobre la libertad de expresión en el arte y cómo las normas sociales afectan nuestra percepción. Invito al espectador a cuestionar sus propias ideas sobre el arte, el cuerpo y la censura.
Esta obra es una provocación, sí, pero también es una invitación a pensar críticamente sobre el papel del arte en nuestra sociedad.
Autorretrato del artista como fotógrafo de desnudos masculinos
El cuerpo que me retrata
Para este reto elegí autorretratarme desde el lugar donde siempre estoy: detrás de la cámara, mirando, encuadrando, exponiéndome a través del otro.
La imagen central sugiere la complicidad silenciosa entre fotógrafo y modelo, apenas visible en una mirada que atraviesa el reflejo.
Aquí, lo verdaderamente censurable no es la desnudez, sino el contacto entre modelo y fotógrafo, que en todo caso para estas imágenes funciona a manera de metáfora de un pacto íntimo de confianza que sostiene cada una de estas imágenes y así se hacen posibles.
Los japoneses dicen que todo el mundo tiene 3 caras:
La primera cara es la que muestras al mundo.
La segunda cara, solo se la muestras a los seres más cercanos.
La tercera cara, no se la muestras a nadie. Esa cara es exclusivamente para ti, es el único y más real reflejo de quien eres. Es la que te da paz o no te deja dormir.
Foto 1
TERCERA CARA: La que no le muestras a nadie
Me sumerjo en el mar de las emociones más profundas de mi ser y el amor. Me invito a sumergirme en los sentimientos y fluir en la intuición.
Me animo a explorar el subconciente, los secretos de mis pasiones.
El agua es un “don sagrado”, simboliza purificación, renovación, liberación y fertilidad.
Y como fruto de la negación y el ocultar, engendré una hija… fluyó la vida.
El agua está presente en mi, santificando, sacralizando, interiorizando credos y culturas ancestrales.
Foto 2
SEGUNDA CARA: ¿Quién quiero ser? o ¿Cómo me quiero ver?
Me sostengo, me cuido, me amo, me resguardo, me cobijo. Quiero ser deseable y buen amante.
Foto 3
PRIMERA CARA: ¿Cómo me ven los demás? o ¿Quién creen que soy?
Mi padre homofóbico al enterarse que yo vivía con mi pareja y un amigo, le hizo el siguiente comentario a mi hermana: “Debe hacer unas tremendas orgías y partusas en su casa”.
Cuando me enteré de dicho comentario, quedé profundamente impactado por la impresión que yo generaba en él. Y esta obra refleja su visión de mi.
Me sentí totalmente contento y tranquilo al idearla, prepararla y concretarla.
Me retrato, desnudo, frente al espejo
Acepto mi cuerpo, mi vida.
Pero…me incomoda…
La opresión, la trampa y lo «mal cogido» que vivo en mi país. No lo acepto
Me desnudo para reconocerme una y otra vez.
Para no dejarme envolver por las pieles de la locura y la investidura del poder
Desnudo-Censurado
Gordo-Odiado
Extraño
Retratado
¡Actuando!
Hago el papel de quien no espera
Estoy dispuesto, pero violentado
Entendiendo, que cada uno de nosotros
tiene su propio ritmo de sufrimiento…
De Placeres
Me autocensuro
Por mi libertad
En la presente serie representa parte de mi imaginario personal erótico. Me retrato asumiendo la personalidad de alguien que disfruta las prácticas socialmente cuestionables del BDSM, en la que los roles de dominación y sumisión forman parte de una dinámica en la que el poder y el juego de pertenencia y entrega determinan el placer sexual y psicológico. Me retrato como un Dominante que usa a su sumiso cumpliendo con las fases generalmente esperadas: Preparación previa, juego extremo de control y expresión de cariño cómo recompensa final.
Dos veces, tanto en la exposición como en la acción de registrarse.
En la imagen aquello prohibido o de lo que no se debe mostrar, tanto en algunas esferas de lo social: la autosatisfacción y ésta a su vez, al borde del narcisismo. Cómo también en el espacio físico laboral: un taller de arte escolar ¿qué es lo correcto o incorrecto entonces en el ejercicio de representarse desde lo biográfico?
«Intentando encontrar un poco de paz»
A partir de autorretratos, donde mi cuerpo se presenta como hilo conductor, levantocuestiones relacionadas con los conceptos socialmente establecidos como sagrado o profano. Utilizo el lenguaje del dibujo con tinta sumi como una forma de explorar las capas y transparencias posibles a partir de esta técnica.