El arquetipo del guerrero nos remite al héroe, el luchador, el hombre que por medio del sacrificio personal se hace a sí mismo y también es quien lucha contra las injusticias cometidas contra los demás. Encarna al héroe que podemos admirar y en quien nos queremos convertir. Su presencia puede surgir en cualquier ámbito, a veces convertido en un ideal de la representación de lo masculino. Nuestros artistas proponen distintos acercamientos al arquetipo del guerrero, todas muy sensibles y poéticas, algunos de ellos retomando los arquetipos históricos. Por medio de estos trabajos nos acercaremos al guerrero desde su aspecto más sensible y humano sin duda.
Guerreros, papel reservado históricamente a los hombres, a los que sea cual sea su postura ante la vida o la muerte, se les exige valor, arrojo y entrega. Estas imágenes representan ese estereotipo, sin embargo, sumo una imagen final para demostrar la fragilidad del individuo, desprovisto de armas, carente de esa valentía que se le exige, entregado a su estado más íntimo de ser humano.
…se cuenta que el Nuevo Mundo representó la libertad para muchos no cristianos. Así ocurriría en la historia fabulada del portugués Juan Fernández, quien se ocultó en nuestras tierras al dedicarse al comercio junto a un líder nativo. Pero ¡Oh mala hora para el moro al ser descubierto por el Santo Oficio! que lo condena a morir por empalamiento y desatendiendo los ruegos de su compañero americano Arichuna, cacique fiel que movido por la fuerza de sus espíritus protectores, decide asaltar sin miedo el tribunal español, rescatar al apreciado amigo y ofrecerle su hogar como cobijo.
Dicen que tiempo después Fernández fue absuelto, y que el mismo cacique le diera la noticia al moro, pero éste en agradecimiento le ofreció unas palabras sacadas del libro sagrado, con el que selló su compromiso con Arichuna:
«No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios. Donde tú murieres, moriré yo. Y allí quiero que me sepulten»
La vida de nuestros indígenas antes de la llegada de los colonizadores, fue la que compartieron Juan y Arichuna, pues vivían lo que sentían, sin condiciones impuestas, libres del yugo de la culpa y el martirio, de un dios creado para asustar y dominar. Fueron uno para sanarse y salvarse, demostrando gratitud y compromiso. El mayor tesoro que unió a estos hombres fue vivir cobijados sin condenas en una tierra de gracia, la verdadera tierra prometida.
Por sus venas corre la adrenalina. Mi guerrero aún no sabe qué enfrentar, solo avanza cautelosamente con su valentía como armadura, dejando atrás sus íntimos temores…
En este reto me inspiré en el típico romano. Le sumé la erección al modelo para mostrar esa victoria de las guerras, donde imponían su derecho sobre esa conquista. Charlando con amigos, el estilo romano se asemeja a las imágenes de los libros de texto de la secundaria.
En este reto me inspiré en el típico romano. Le sumé la erección al modelo para mostrar esa victoria de las guerras, donde imponían su derecho sobre esa conquista. Charlando con amigos, el estilo romano se asemeja a las imágenes de los libros de texto de la secundaria.
In this challenge I was inspired by the typical Roman. I added the erection to the model to show that victory of the wars, where they imposed their right on that conquest. Chatting with friends, the Roman style resembles images from high school textbooks.
En este reto busqué inspiración en la obra del muralista mexicano Jorge Gonzales Camarena y Peter Paul Rubens para ilustrar una batalla entre españoles y aztecas durante la conquista. Busqué el movimiento y la violencia de los Guerreros águila y los guerreros jaguar al acribillar a su enemigo. Aún cuando era inminente el triunfo de los conquistadores españoles, decidí enmarcar la defensa de un pueblo que prefería morir a ser sometido.